Bürchen Mystik, Suiza

Localización: 46°16’40.5″N 7°49’25.2″E

Descripción: La falta de actividad económica, así como el desempleo son las principales razones para el abandono de los pueblos, ya sea en España o en Suiza. Para evitar su desaparición, Bürchen, un pueblo de 750 habitantes, situado en los Alpes suizos, decidió buscar una estrategia para su recuperación económica. Con este fin, en 2013, el Ayuntamiento puso en marcha un concurso internacional cuyo fin era seleccionar una estrategia de reconversión económica que permitiría que turismo de esquí de invierno se pudiese completar con una oferta de verano, basada en el turismo de naturaleza. Fernando Menis consiguió el encargo después de vencer a Diller Scofidio + Renfro y de Nueva York y Coop Himmelblau de Austria, con su propuesta –  “Bürchen Mystik”.

Concepto

El proyecto de Menis propone un complejo constituido por: un Hotel que parece un bosque, ya que está totalmente integrado en el paisaje, un”el bosque habitado”; un Mercado construido en los antiguos graneros; el Templo del Agua y de la Meditación; y una Plaza Pública que une las dos partes del pueblo. La Plaza ha sido finalizada en noviembre 2015, mientras que las demás partes del proyecto están en proceso de realización.

Tradicionalmente, la economía de Bürchen se basa en algo que está actualmente prohibido – la construcción de segundas residencias – hechas con madera, procesada en el aserradero local. Para el aserradero, este cambio legislativo dio lugar a una grave crisis. El proyecto de Menis aprovecha esta crisis como una oportunidad, dando a la madera un papel protagonista. Así, los bancos de la Plaza se convierten en un escaparate de las posibilidades técnicas de la madera, la reinterpretación de geometrías tradicionales y las cualidades plásticas de madera para crear un nuevo tipo de mobiliario urbano sostenible se puede adaptar y utilizar en otros lugares. La geometría de cada banco recuerda la abrupta topografía del lugar y la iluminación ahorra energía a través de un juego interactivo con los transeúntes, con luces que van desde intermitentes en invierno a suaves en verano. La pequeña plaza se concibe como un espacio polivalente, con gradas dispuestas a modo de anfiteatro. Su diseño ha sido debatido y acordado de manera colectiva  por la comunidad del pueblo.

La siguiente etapa del proyecto, actualmente en desarrollo, es el hotel. Su diseño da especial protagonismo al paisaje. Redefine la pradera, ligeramente inclinada, frente al Monte Bietschjorn, por un plano continuo, verde en verano y cubierto de nieve en invierno. Tal y como requiere la tradición democrática suiza, el proceso de diseño incorpora las opiniones de los organismos públicos y de los ciudadanos de Bürchen. Las nuevas áreas de ocio, que aumentarían el potencial turístico de la ciudad, se añadieron de acuerdo a las sugerencias de los habitantes. Por lo tanto, aunque el hotel es una inversión privada, su diseño puede ser juzgado como “público”, ya que el Ayuntamiento argumentó que esta infraestructura cambiará el futuro del pueblo, a la vez que mantendrá la armonía con el entorno. El hotel propone la creación de salas mágicas que permiten observar las estrellas, así como espacios para la reflexión y la meditación.