Torre Agora Garden Luxury Condominium

Datos técnicos:

Arquitecto: Fernando Menis
Emplazamiento: Taipei, Taiwan..
Programa: Residencial – viviendas de lujo.
Estructura: Hormigón armado.
Materiales: Hormigón, bronce.
Estado: Proyecto 2010 (concurso restringido por invitación).
Promotor: privado (confidencial).
Superficie total construida: 49.422 m2.

El edificio de Agora Garden, diseñado por Fernando Menis, es producto de un concurso restringido realizado en Taipei, la capital de la isla de Taiwan, para crear viviendas de lujo para personas con un muy alto standing económico, con todo lo que ello conlleva en una cultura como la taiwanesa.

Desde 1945, la isla de Taiwán ha estado bajo el ojo vigilante de la República de China. En aquel año, el Gobierno nacional chino de Chang Kai-shek junto a dos millones de ciudadanos se refugiaron en la también conocida como isla de Formosa. Trasladaban allí su ubicación en plena retirada ante el avance de Mao. Hoy día la soberanía de la isla sigue siendo una cuestión conflictiva. Durante los años posteriores a la victoria de Mao, Estados Unidos protegió el estatus del gobierno de Chang Kai-Shek en la isla, pero actualmente China ha tomado demasiado poder internacional y esto influye en la economía y la vida taiwanesa.

A pesar de todo lo anterior después de casi cinco décadas de sólida gestión económica, Taiwán ha conseguido pasar del estatus de isla agrícola pobre al de potencia económica líder en la fabricación de productos de alta tecnología. Taiwán tiene una economía capitalista dinámica, con una tasa de desempleo en el 4% y su economía del país asiático se basa en introducir criterios de valor añadido a sus productos, frente al low cost chino, y en un sector exterior muy dinámico.  El PIB per cápita es un muy buen indicador del nivel de vida y en el caso de Taiwan, en 2015, fue de 20.064€ euros, por lo que se encuentra en el puesto 38 de los 196 países del ranking de PIB per cápita. En este contexto han surgido nuevas fortunas que desean tener viviendas acordes con su nivel de vida.

Con vistas a la famosa torre Taipei 101, uno de los landmarks más importantes de Taiwan, y en pleno centro de la vibrante ciudad, este proyecto de viviendas de Fernando Menis se concibe pensando en lo mencionado, en clientes que desean tener un lugar especial para vivir, esta es la razón, y a dichos requerimientos Menis añade la emoción: a partir de una fusión entre la naturaleza presente en las inmediaciones de la parcela (casi extinguida por el frenético crecimiento de la ciudad pero aún presente) y las rocas primigenias que emergen del terreno (el origen de la ciudad es volcánico, Taipéi es en parte terreno llano, en las zonas centrales, pero al oeste de la ciudad tiene una ligera pendiente ascendente hacia el sur, este y sobre todo al norte, donde alcanza los 1.120 metros en la montaña Qixing  lugar donde reposa el volcán más alto de Taiwán).

Como si siempre hubieran estado allí, ambos elementos diseñados por Menis, la naturaleza por un lado y las rocas volcánicas por otro, crean una simbiosis atemporal, donde los volúmenes pétreos y la vegetación se abrazan la una a la otra para generar un volumen especial que confina las amplias viviendas y recupera en parte las olvidadas esencias naturales de la ciudad.

En la parte inferior del proyecto, en la base, la naturaleza está más presente, creando un entorno que intenta proteger al edificio de la trepidante ciudad, luego la vegetación va trepando entre las rocas (las torres de viviendas en sí, con un diseño geológico que responde a la naturaleza original de la isla), para alcanzar su presencia en el conjunto de la ciudad. Conforme se va ascendiendo, las rocas emergen de la naturaleza, quedando ésta recogida en su interior, dando sombra, frescor, verdor a cada vivienda, protegiendo del viento y del sol, y a veces intentado escapar del espacio encerrado por las rocas, buscando la luz natural. El diálogo continuo entre ambos elementos crea un espacio fluido que contiene la estructura, de hormigón armado generado con áridos del lugar, que soporta la torre.

El edificio es fundamentalmente residencial, pero no exclusivamente, pues también se proyectan espacios de relación, donde los vecinos pueden reunirse, dialogar, disfrutar de las vistas de Taipei o relajarse en espacios que quedan dentro del propio edificio, como un club, una piscina y una zona de relax en los pisos superiores.

Las plantas son muy polivalentes, adaptándose a los distintos perfiles de clientes que puedan vivir en ellas. De esta manera, en una superficie total de 49.422 m2, se crean cuatro tipos de apartamentos de 250 m2, de 550 m2, de 750 m2 y de 1000 m2 que se pueden ir combinando en cada planta, buscando la máxima flexibilidad, y teniendo la oportunidad, por ejemplo y entre otras curiosidades, de dejar el coche particular, el mejor de la colección, en cada piso, como si de una obra de arte más se tratara. En las últimas plantas se han diseñado áticos únicos que coronan el conjunto.  Por último, esta parte más superior del edificio también está pensada con la idea de generar un símbolo nuevo en la ciudad creando un diálogo volumétrico de los cuerpos pétreos (volcánicos) que conforman el edificio.